Algunos apuntes sobre la regulación del Beneficiario Final

El 08 de enero de 2019 se publicó el Reglamento del D. Leg. N° 1372, avanzando así en el objetivo de la globalización del sistema tributario recomendado por la OCDE[1], la acogida de la figura jurídica denominada “Beneficiario Final” es una medida de lucha contra la elusión y evasión fiscal, el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo; y, garantía de asistencia mutua  con fines fiscales.

Dentro del marco del deber de colaboración, la norma impone la obligación a las personas y ente jurídicos -aún éstos se encuentren bajo procedimiento o acuerdo de disolución, liquidación o quiebra e incluso durante un plazo tras su extinción-, de informar sobre sus beneficiarios finales, entendiéndose por tales: a la o las personas naturales (físicas) que efectiva y finalmente los posee o controla, o aquella que finalmente posee o controla un cliente o en cuyo nombre se realiza una transacción.

La forma de transmisión de la información se efectuará mediante declaración jurada informativa que se presentará ante la SUNAT, de acuerdo a las normas reglamentarias, forma, plazos y condiciones que establezca próximamente en la respectiva Resolución de Superintendencia.

Están obligados a presentar la declaración: (i) las personas o entes jurídicos domiciliados o  constituidos en el país, o en el extranjero, en este segundo caso, en tanto cuenten con sucursal, agencia o establecimiento permanente en el país, (ii) la persona natural o jurídica que gestione un patrimonio autónomo o fondos de inversión del exterior, o aquella con calidad de protector o administrador y; (iii) cualquiera de las partes del consorcio que esté domiciliada en el Perú; quienes se encuentran obligados a implementar el formato que en anexo forma parte del D.S. N° 003-2019-EF, comunicar a la persona natural respecto de la cual tengan indicios razonables sobre su calidad de beneficiario final, validar la información y/o documentación por ella proporcionada, entre otros.

A efectos prácticos el Beneficiario Final en las personas jurídicas es quien:

  • Posee como mínimo el 10% de su capital social, en forma directa o indirecta y/o
  • Ejerce su control efectivo aunque no posea el capital mínimo antes indicado o incluso no participe en el mismo.

En los entes jurídicos:

  • Fideicomitente
  • Fiduciario
  • Fideicomisario o grupo de beneficiarios y,
  • Cualquier otra partícipe o inversionista que ejerza el control efectivo final del patrimonio o tenga derecho a los resultados o utilidades del ente jurídico.

El incumplimiento de la presentación de la declaración, así como de las demás obligaciones relacionadas con implementación, registro y recaudo de documentación sobre el Beneficiario Final dará lugar a la aplicación de multas por parte de la SUNAT.

Valeria Domínguez Butrón

Abogada tributarista

_______________________

[1] Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *